jueves, 9 de septiembre de 2010

Newsletters por email que sí funcionan

Los Newsletters electrónicos, enviados por email en forma regular son una poderosa herramienta de marketing. Sin embargo, se presentan algunos inconvenientes serios: cómo diferenciarlos, cómo generar interés, cómo convertirlos en ventas. En este artículo pensaremos cuál es la realidad y cómo mejorar la efectividad.


¡Enfrentémoslo!
Lo primero que debemos hacer es aceptar la realidad. Hay ciertas cosas que son ciertas en relación con los newsletters; y frente a eso debemos conocerlo y aceptarlo. Eso nos permitirá movernos con éxito en este ambiente complicado.

Los clientes reciben muchos newsletters
Usted sabe que esto porque USTED recibe demasiados emails. Inclusive, si usted es como yo, recibe muchos emails que no tiene tiempo de leer, aunque le gustaría hacerlo. Las listas son largas. Recibimos emails de los diarios, de las revistas, de tecnología, de los negocios, de amigos, de la competencia, y mucho, pero mucho SPAM. Sus clientes también reciben emails. Así que probablemente su newsletter será uno más entre otros.

Muchos no les interesan
Muchos de los emails y newsletters que sus clientes reciben no les interesan en absoluto. Es posible que incluso sus newsletters estén en esa lista. Usted debe preguntarse: ¿por qué mis clientes reciben los newsletters? ¿Porque son clientes? ¿Porque se suscribieron? Si usted practica, como es conveniente, marketing de permisos. ¿Sus clientes saben que los reciben solamente porque se suscribieron y dieron permiso? Conviene incluir un párrafo al final que indique esto, al lado de donde le da la opción de darse de baja.

No tienen tiempo de leer tanto
Así como reciben muchos emails y newsletters; algunos que sí le interesan no los leen por falta de tiempo. Recuerde, el tiempo siempre es un factor clave en las comunicaciones.

Algunas veces no les va a interesar tu newsletter
No importa el contenido. No importa lo valioso que sea. No importa cuánto trabajes. Muchas veces el cliente ni siquiera abrirá tu newsletter.


¿Y entonces? ¿Vale la pena?
Frente a este panorama tan negativo, ¿vale la pena seguir enviando newsletters regularmente? La respuesta es un enfático ¡sí!
¿Por qué? Piense simplemente en la otra opción. ¿Qué pasaría si usted no mantuviera un contacto cercano con sus clientes? ¿Cuánto tiempo pasaría hasta que ellos lo olviden por completo? Mantenerse en contacto es siempre valioso.


Cómo mejorar la efectividad
No alcanza con mantenerse en contacto, y enviar regularmente sus novedades. También puede hacer cosas para aumentar la efectividad.

Sea relevante
Relevante no significa decir cosas interesantes. Ser relevante significa decir cosas que le interesen a sus contactos y clientes. Seguramente este es el factor clave para mejorar la efectividad. Si piensa no tiene nada relevante para decir, probablemente necesite conocer mejor al segmento al que sirve.

Sea claro
Nada destruye la comunicación como la falta de claridad. Sea simple, directo y claro al comunicar. Siempre escriba lo más importante primero, simplificando el mensaje, y después explique lo que quiso decir.

Sea breve
Más arriba mencionamos la falta de tiempo que tienen sus clientes y contactos. Si el receptor del email, al abrirlo ve que es largo, no tendrá ganas de leerlo. En cambio, si ve algo breve, con párrafos cortos, títulos claros, resúmenes en las secciones clave, tendrá una razón más para mirar nuevamente el email y leer.

Escriba bien
Siempre escriba bien. Las comunicaciones electrónicas no ponen en suspenso las reglas del idioma. Si el email está mal escrito, con errores o poca claridad, no solamente comunicará falta de profesionalidad de parte de su empresa, sino que producirá una barrera adicional para la lectura del mensaje.

Siempre incluya un call to action
Un call to action es darle algo para hacer al que lee. Siempre tiene que encontrar una variedad de opciones: puede llamar por teléfono, enviar un email, hacer click para leer más en el web site de la empresa, reenviar el email a un amigo. La lista de posibilidades es extensa.

Mida, mida, mida
Siempre mida los resultados. Una vez que envió el mensaje, mida cuántas personas lo leyeron, cuántas personas lo reenviaron, cuántas personas hicieron click. Eso le permitirá aprender qué es más eficaz, qué les interesa a sus clientes y contactos, qué es menos valioso, qué debe repetir y qué no.

Nosotros sabemos cómo hacerlo. No dude en ponerse en contacto con nosotros para diseñar un plan adecuado de envíos de emails a sus clientes y contactos. Con una inversión baja, mejorará la fidelidad de sus clientes y aumentará sensiblemente su rentabilidad.

En un próximo artículo, vamos a analizar otros medios de mantenerse en contacto con los clientes, especialmente a través de las redes sociales.



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