martes, 30 de junio de 2009

¡Reinvéntese!

Así como el ave Fénix, algunas personas son capaces de resurgir de sus propias cenizas. ¿Usted es una de esas personas? ¿Quiere volverse una? ¿Lo necesita? Aquí encontrará algunas pautas que lo ayudarán:

1) Primero, conviértase en cenizas.

Si usted no se hace centizas primero, no podrá seguir dándo pasos. ¿Qué quiere decir esto? Debe reconocer la realidad. Si usted está en una situación final en donde necesita reinventarse, pero no cambia, no reconoce que esa etapa finalizó, entonces no podrá seguir adelante. Primero, deje atrás el pasado.


2) Descubra quién es usted.
Es muy importante tener una idea clara de cuál es la realidad. Y parte de ese reconocimiento es saber quién es cada uno. Es necesario que usted sepa quién es usted, cuáles son sus características, sus puntos fuertes, sus debilidades, cómo reacciona ante la presión, etc.
Algunas preguntas pueden ayudarlo son las siguientes:
  • ¿Cuáles son sus debilidades?
  • ¿Cuáles son sus fortalezas?
  • ¿Cuál es su historia? ¿En qué tiene experiencia?
  • ¿Qué le gusta? ¿Qué lo apasiona?
  • ¿En qué ha tenido éxito?
Estas preguntas no buscan convertirse en un analista, sino ayudarlo a descubrir qué puede aportar usted. Ese debe ser su foco: saber qué puede aportar. Concéntrese en su aporte, no se haga problemas por sus debilidades, su fracaso reciente, sus problemas o sus necesidades.

3) Busque a quién esté dispuesto a pagar por lo que usted puede aportar.

Esta etapa puede resultar árdua, especialmente en épocas como la actual. Casi podría decirse que esta es una búsqueda constante de toda la vida. Y es una búsqueda doble: por un lado usted mantiene los ojos abiertos, detectando nuevas oportunidades de negocios, y por el otro lado, usted es un vendedor de usted mismo todo el tiempo. Desarrollar la habilidad de hacerlo con naturalidad, expontáneidad y eficacia es un aprendizaje que involucra tanto habilidades duras como blandas. Es decir, ciertos conocimientos técnicos como habilidades para desarrollar.

4) ¡Esté dispuesto a fracasar! ¡Varias veces!

A veces estamos acostumbrados a pensar en términos de deporte, y nos cuesta darnos cuenta de que los negocios son diferentes. En los deportes, si queremos ganar el campeonato importa ganar la mayor cantidad de los partidos. Sería imposible de imaginar ganar un campeonato ganando solamente un partido. Sin embargo, en los negocios funciona diferente. En los negocios no importa la cantidad de éxitos y fracasos, sino el tamaño e importancia de cada uno. Imagínese que usted lanza al mercado ocho productos a lo largo de un período de tiempo. Y el resultado es que en siete fracasa y tiene éxito solamente en uno. La única pregunta que vale hacerse es cuánto ganó con ese único éxito y cuánto perdió con los otros siete. Si por ejemplo cada fracaso costo en promedio US$ 1000.- y el único éxito le generó ganancias de US$ 50,000.- ¡sin duda los siete fracasos no tienen importancia! En muchas ocasiones un solo éxito importante vale más que varios fracasos. Recuerde, lo que importa no es la cantidad de éxitos y fracasos, sino el volúmen y peso de cada uno.


Negar el fracaso es una mala idea. Creer que determina todo el futuro también es una mala idea. Creer que el destino mejorará las cosas solo es otra mala idea. ¿Enfrentar la realidad, repensarse a sí mismo y dar pasos decididos? Eso sí es una buena idea.

martes, 16 de junio de 2009

Lo que hace falta para triunfar

Hace algunos años, cuando todavía estaba en la Universidad, en una clase de Recursos Humanos se criticó a un conocido empresario argentino por su política de RRHH. Específicamente se decía que se manejaba sin los principios que enseñaban en esa aula. Algunos nos quedamos mirando y pensando. Y objetamos que podría decirse cualquier cosa, pero la verdad era que ese empresario había construído una enorme y exitosa empresa ¡GRACIAS a las elecciones de personal que había hecho! De modo que de algún modo había encontrado un camino hacia el éxito.

Seguramente casi todos nos hemos preguntado qué hay que hacer para triunfar en la vida. Se han escrito toneladas de papel y de tinta al respecto. Sobre este tema en particular pienso dos cosas:


Primero, no hay recetas. Ni recetas mágicas ni recetas no mágicas. No hay un procedimiento que si usted sigue, va a triunfar. Vemos contínuamente casos en donde se hace "todo bien" solo para obtener resultados pobres.

Segundo, si bien podemos compartir algunos puntos claros para alcanzar el éxito, eso no significa que sea fácil de llevar a la práctica.

Vemos tres puntos que considero vitales para tener éxito:

1) CAPACIDAD TÉCNICA: "Saber el negocio." Usted tiene que ser bueno en lo que hace. Si no es bueno, si su producto o servicio no es excelente, olvídese del éxito.

2) CAPACIDAD POLÍTICA: "Saber ejecutar". Es necesario tener una férrea disciplina de trabajo. Si no está dispuesto a trabajar mucho, sin mirar el reloj y sin pensar en el esfuerzo necesario, olvídese. Al mismo tiempo hace falta tener capacidad de gestión para llevar adelante el trabajo y lograr los resultados deseados. En mi experiencia he visto personas que no se destacan por numerosas habilidades (primero punto, capacidad técnica), pero se desenvuelven muy bien en su entorno y logran resultados. Asimismo, he visto que algunos se enfrascan en desarrollo de habilidades técnicas para no tener que enfrentar la realidad. La capacidad política es saber hacer que las cosas pasen. Y muy pocas personas tienen esta capacidad.

3) CAPACIDAD PARA SOPORTAR: "Soportar las presiones del negocio." Nadie dijo que sería fácil. No es posible tener éxito y no cambiar. Hace falta hacer las transformaciones necesarias, tanto en uno mismo como en el entorno para que todo cambie. Y aún menos personas están dispuestas a transitar este tercer punto. Algunas personas brillan bajo presión, mientras que otras se anulan.


¿Qué clase de persona es usted? ¿En qué es bueno? ¿En qué se destaca? ¿En qué ha tenido más éxito? ¿Sabe hacer que las cosas pasen?¿Cómo reacciona bajo presión? ¿Piensa con claridad o se nubla su vista? Usted debe saber quién es, y adquirir las habilidades necesarias para enfrentar el entorno con éxito.